Hace mas de una década, el vecino país Chile recuperaba la democracia después de 20 años de una de las mas sangrientas y despiadas dictaduras de America Latina.
En aquella oportunidad yo era muy joven y me atrevería a decir que estaba en 7mo grado o quizás haciendo el curso de ingreso al Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata, no lo recuerdo con exactitud.
Lo que sí recuerdo es que para aquella oportunidad en mi casa teniamos una recién estrenada TV 21' ( para la época era como un plasma ) y un VCR. Mi viejo ( que cada día lo entiendo mas ) se lo había regalado a mi vieja por motivo de su cumpleaños, en Junio de aquel año.
Por aquellos preteritos tiempos yo tenía tres grandes amigos Mariano Santanciero, Agustín Calderón y Diego Chirra. Viviamos muy cerca de una plaza ( Plaza España 6 y 66 ) y siempre estabamos jugando y haciendo boludeces y viviendo nuestros 12 años.
Retomo, en aquella oportunidad ( y con esto me refiero nuevamente al triunfo de la democracia en Chile ) recuerdo volver a casa de jugar en la Plaza con Marian, Agus y Diego... íbamos a tomar la leche.
Recuerdo ver a mi viejo mirando atentamente su nueva Tele casi emocionado ( emocionado sin duda pero sin demostrarlo como buen hombre del desierto de Atacama ) tratando de grabar lo que emitía el noticiero.
La emisión mostraba a varios personajes del espectáculo como Joan Manuel Serrat, entre otros, reunidos en el Estadio Nacional con motivo de la renovada recuperación institucional.
Los 5 nos quedamos viendo la transmisión. Una mujer ( que ahora sé que se llama Violeta Parra ) tomó una guitarra y junto a Serrat comenzaron una canción que decía mas o menos así:
"Volver a los 17
después de vivir un siglo
es como descifrar signos
sin ser sabio competente
volver a ser de repente
tan frágil como un segundo
[…]
Mi paso ha retrocedido
cuando el de ustedes avanza
[…]
cielo le puso aretes
y mis años en 17
los convirtió el querubín."
En ese momento y no sé muy bien por que todavía, la canción se me grabó y de alguna manera extraña sabía que algún día la recordaría lejos de seres queridos...
Tengo una nueva vida... si, la tengo. Hace 6 meses cambió mi vida de una vez y creo que para siempre.
Me siento muy afortunado de vivir esta etapa, realmente lo siento así... y tengo una deuda de agua de por vida con mis amigos ( no los nombraré porque ellos saben quienes son ) ...
Aun así debo confesar que no es ni por lejos la manera que pensé que iba a terminar mis 26 años...
Coincidamos, eso sí, en que siempre hay un grado de variación entre lo que uno quiere y lo que obtiene... digamos por ejemplo que uno ( saliendo del secundario 17 - 18 años ) estudia para salvar vidas y por Hs y Bs termina no siendo Médico Neurocirujano pero termina siendo enfermero... uno podría decir que a grosso modo que el objetivo se cumplió en parte o que faltó esfuerzo o dedicación para llegar a algo mas, siempre en la misma onda por supuesto.
Yo tuve 17 años, y elegí ( o eso creí entonces ) mi carrera y empecé a estudiar con el fervor del que cree que la Universidad es la solución y el fin último. Nada de eso existe ahora.
Nada.
Ni mis 17, ni mi elección, ni mi carrera, ni mi fervor, ni la Universidad, ni mis compañeros, ni mi primer enamoramiento de primer año de facultad. Ni vida social, ni vida emocional, ni familiar, no tengo nada salvo amigos. Amigos que son mis hermanos ahora.
Lo único que tengo son recuerdos, recuerdos dolorosos, recuerdos que me dañan a cada momento, en cada decisión, en cada ilusión.
Eso es lo que tengo hoy, sólo recuerdos. Mi familia ( o los trozos de los que fue mi familia ) está lejos, mi vida o lo que quería que fuese mi vida está aun mas lejos e incluso me atrevería a decir que esta muerta.
Me falta poco pero a la vez tanto...
Mi nueva vida me recompensa con dignidad, sentido de la responsabilidad y con dinero ( por supuesto ) pero me acerca mas y mas a la soledad. Mi horas de vida se reducieron de 24 ( ok, digamos 16 sacando las 8 promedio de sueño ) a 5 con mucha suerte ( de 7 pm a 12 am ). Esto quiere decir que antes tenia 3 veces mas tiempo que la que tengo ahora. La buena noticia es que la dignidad vale cualquier cantidad de tiempo por día.
Tengo un nuevo proyecto de vida... o eso la vida me hace creer... creo que vuelvo a tener 17, espero esta vez si conseguir lo que desea mi corazón.
Vuelvo a los 17.